Las causas originales del sufrimiento humano PARTE II

Por Joan Java.

La identificación con lo humano. EL EGO.

Al olvidarnos de nuestra verdadera naturaleza esencial “el ser” nos  identificamos con nuestra naturaleza humana que es dual, temporal y cambiante; sujeta a la evolución. Para eso hemos construido una identidad personal creada por nuestra mente que la denominamos EGO o YO personal.  

Todos nacemos sin un yo personal. 

Él bebé, al nacer, todo lo que le acontece a su alrededor  no lo discierne conscientemente. No distingue la cuna; los besos y abrazos de su madre y padre; el sonido de la música; las palabras, caricias y juegos de sus hermanos. Al no tener un yo, no tiene referencias para percibir las diferencias. Lo que experimenta es una correspondencia del todo con el. 

Poco a poco, a través de la información que va recopilando de su entorno más cercano -padres, familia, acontecimientos, experiencias personales-  y su propia predisposición que ya trae de sus existencias previas, se va formando su propia  identidad personal.

Esta identidad que llamamos personalidad, es el vehículo por el cual nosotros como ser-alma nos experimentamos. Es la herramienta que tenemos. No es una identidad que define qué somos.


 Conocer la personalidad es vital para poder salir de la confusión entre esta y el ser-alma. Es aquí donde es muy útil la Astrología Psicológica como elemento de auto conocimiento. Las experiencias que vivimos a través de esta personalidad, no se pierden, se depositan en la psiquis o alma, que pertenecen a nuestra esencia del ser.

Cuando se empieza a tomar cursos de crecimiento personal o de espiritualidad, a menudo se escucha decir “hay que eliminar el ego, eres un egoísta, vaya ego que tienes, el ego es malo”.

 El ego ejerce una función necesaria para vivir experiencias humanas. Al no recordar nuestro ser (consciencia de unidad), hemos tenido que construir esta identidad personal para dirigir nuestra vida. Esta identidad proviene de la mente y esta es dual, diseñada para ver e indagar las partes de la vida.  Se crea una separación legítima y necesaria para nuestro verdadero propósito de existir.

Nuestro ego funciona como un dispositivo al servicio de nuestra inercia. Dejar que el ego nos conduzca por la vida, corremos el riesgo de verla separada o fraccionada. El ego necesita que todo gire a su alrededor para así confirmar su identidad. Esta actitud nos conduce a vivir experiencias duales, bien sean, temporalmente, placenteras o dolorosas.


Os voy a contar un cuento que a mí me ha servido para comprender algunos aspectos del misterio de la vida. 

Érase una vez Dios, que estando en el cielo – paraíso, nirvana, sat-chit-ananda- jugando felizmente con sus almas puras, bellas, felices y radiantes…cuando un alma se le acerca y le pregunta. Dios, ¿que soy yo? Dios le responde; tú eres luz. Y el alma le pregunta, ¿qué es luz?, la ausencia de oscuridad, responde Dios, y el alma le comenta que no sabe que es oscuridad y se marcha pensativa. Al día siguiente el alma le vuelve a preguntar qué más era ella y Dios le afirma que era amor. El alma insiste en preguntar que era amor, al cual le responde. La ausencia de miedo. El alma persiste argumentando que no sabe lo que es el miedo…En vista de que el alma no sabía quién era ni dónde se encontraba, Dios le explica. Para las almas que como tú no son conscientes de lo que son y donde se encuentran, he diseñado un plan cósmico. He creado siete mundos de “dualidad” con el propósito que podáis conoceros quienes sois y dónde estáis. En cada mundo que te adentres, de forma voluntaria, empezarás a percibir la dualidad. En los primeros mundos más cercanos de donde te encuentras ahora “mundos espirituales”, la dualidad será apenas perceptible. Pero cuando te adentres en los mundos físicos “humanos…”la dualidad será total con el propósito de que percibas por experiencia propia, los contrarios…de esta forma descubrirás qué eres. También, te olvidarás de mí, casi por completo, cuyo propósito es que no estés condicionado y puedas vivir todas las experiencias que necesites, hasta que decidas regresar a casa. Estos mundos están diseñados para que reflejen lo que tú eres. Estos mundos o planos de conciencia o dimensiones espacio temporales como lo denomina la ciencia, solo son transitorios, si te aferras a ellos aparece el sufrimiento.

Continuará

Publicado por joan java

Astrólogo. Profesor de Astrología Psicológica. Con 30 años formando e interpretando Cartas Astrales.

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